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lunes, 21 de septiembre de 2015

¿Cómo podemos mejorar nuestro deseo sexual?

 Muchas parejas sienten que quieren mucho a su pareja y que les gusta, sin embargo, algo no parece ser suficiente en cuanto a despertar deseo.  Puede  que te estés preguntando “¿cómo hago para sentir más deseo sexual?”. O bien: “últimamente ya no me excito tanto pero tengo ganas de sentir más, ¿cómo lo puedo hacer?”. 

 

Te entregamos algunas ideas que pueden ayudar

 

Combatiendo a la rutina

Con el paso del tiempo y a medida que la rutina se apodera de las relaciones con la pareja, es normal acostumbrarse a lo que tiene y olvidarse de buscar la pasión, de jugar y de experimentar para despertar el deseo. Sin embargo, eso no significa que eso deba ser así. Erotizar nuestra mente para que la pasión no muera nos permitirá vivir la sexualidad con mayor intensidad, y es por eso que resulta muy útil generar y crear fantasías eróticas que potencien el deseo sexual. La pregunta clave es: ¿cómo conseguirlo?
Es una consulta realmente frecuente y, por sorprendente que parezca, la hacen tanto hombres como mujeres. Otras muchas personas no llegan a admitir que les gustaría tener fantasías sexuales. Sin embargo, esto puede ser debido a una falta de conocimiento acerca de este concepto. 
Las fantasías sexuales no son deseos insatisfechos ni deben ser entendidos como fracasos sexuales, porque no son conductas ni ideas que debamos llevar a cabo. Simplemente son un conjunto de pensamientos, imágenes entrelazadas y deseos que por muy irracionales y surrealistas que parezcan, queremos utilizar para fantasear y poder llegar a sentir excitación mientras soñamos despiertos.

¿Cómo usar fantasías para alimentar el deseo sexual?

Para construir fantasías eróticas nos podemos ayudar de material audiovisual, vídeos eróticos y/o pornográficos, pero también es posible usar relatos. Lejos de querer caer en el mundo de la pornografía convencional, donde aparece sexo construido por y para hombres (cuerpos increíbles, hipermusculados, untados en aceite y realizando conductas sexuales duras y eternas...) aquí puedes encontrar algunos ejemplos de una erótica más realista, bella y llena de esos destellos de pasión que buscamos en nuestras fantasías.
1. X-art: películas eróticas que son obras de arte
X-art es una productora francesa donde cada fotograma es un tapiz de romanticismo, simple y bello. La imagen es tenue y los encuentros entre los cuerpos se hacen eternos. Cumple nuestra expectativa de alargar el momento de pasión con besos y ternura, lo cual repercute en el potencial de estas películas como fuente de deseo sexual.
2. ŸErika Lust: chic@s normales que también saben seducir
Erika Lust es la pionera de la erótica para mujeres, atendiendo a las necesidades que tantas veces se reivindican en la cama y que por fin se plasman en el porno. En su página oficial de facebook presenta a esos dioses y diosas del placer, son chicos y chicas que podríamos encontrar por la calle y podrían ser nuestros amantes. Guapos, con estilo, y sobretodo ganas de activar tus fantasías más escondidas.
3. Relatos eróticos, una nueva forma de disfrutar del sexo
Con el uso de las palabras podemos imaginar mucho más de lo que creemos y podemos visualizar cada escena y cada diálogo como si fuéramos los protagonistas de la historia. Es por eso que, si te gusta más leer, siempre puedes utilizar el material narrativo que puedes encontrar en relatos eróticos de todo tipo. Muchos de estos textos harán que los amantes de la lectura nocturna se vean enganchados a sus páginas.
4. Juguetes Eroticos 
Los juguetes también puede ser parte del juego de seducción y deseo, pueden alimentar las fantasias y hacer que los encuentros sexuales varien pudiendo ser apasionados, divertidos o juguetones. Recuerden que mientras las partes estén de acuerdo, todo está permitido.  

Recursos para mejorar tu vida sexual
Otra opción que tenemos para sentirnos con más apetito y avivar el deseo sexual esgustarnos y sentirnos deseados. Así que te animo a que pensar cómo podrías cambiar algo de tu aspecto, de la ropa, la lencería, el maquillaje, el pelo, los complementos... lo que sea necesario para sentirse más sexy. ¿Te atreves a escoger un cambio y realizarlo? ¿Qué reacción vas a generar en el otro? Mirarnos con otros ojos ayuda a subir nuestra autoestimay a erotizar los encuentros sexuales para lograr subir la libido. Pero, además, si nos sentimos bien los demás también nos verán más atractivos. 
¡No hay mejor manera de sentirse deseado que mirar a tu pareja y ver cómo te mira!
Espero que estas ideas hayan ayudado para despertar el deseo.

Fuente: www.psicologiaymente.com

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Beneficios Psicológicos de hacer Deporte

Durante las últimas décadas, los investigadores han ido descubriendo cómo practicar ejercicio puede mejorar nuestras funciones cognitivas, e independientemente de la edad o la condición física, los estudios han demostrado que dedicar un tiempo para el ejercicio también produce muchos beneficios para nuestro bienestar mental. “Ejercitarse regularmente es bueno para el humor, la memoria o el aprendizaje”, explica el psiquiatra John Ratey de la Escuela de Medicina de Harvard, autor del libro “La Ciencia Nueva y Revolucionaria del Ejercicio y el Cerebro”. 
Si acostumbras a practicar ejercicio a diario o si eres de los que te cuesta ponerte el chándal, presta atención a las siguientes líneas. A continuación, les presentamos los 10 beneficios psicológicos de practicar ejercicio.

1. Produce químicos de la felicidad
Correr unos cuantos quilómetros puede ser duro, ¡pero merece la pena! El ejercicio favorece la liberación de endorfinas, unas sustancias químicas que producen sensación de felicidad y euforia. Los estudios han demostrado que incluso pueden aliviar síntomas de una depresión. Por este motivo, los psicólogos recomiendan que las personas que sufren depresión o ansiedad mejoren su calidad de vida incluyendo el ejercicio en sus vidas. Si no eres una de esas personas que practica actividad física a diario, con practicar ejercicio 3 días a la semana durante media hora puedes mejorar tu humor instantáneamente.
 
2. Reduce el estrés
Después de un duro día de trabajo, no hay nada mejor que ir a desconectar jugando al fútbol, yendo al gimnasio o corriendo por la playa. Uno de los beneficios psicológicos de la práctica de actividad física es que reduce el estrés. Además, el ejercicio también incrementa la producción de norepirefrina (noradrenalina), un químico que puede moderar la respuesta del cerebro al estrés. Así que ponte la ropa de deporte y a sudar un poquito, que el ejercicio mejora la habilidad de nuestro cuerpo a la hora de tratar con la tensión que el estrés produce después de tanta oficina y tantas preocupaciones del día a día.

3. Mejora la autoestima
Verte mejor físicamente te hará sentir bien. El ejercicio continuo mejorará la imagen de ti mismo y mejorara tu autoestima. Independientemente del peso, la edad o el sexo, el ejercicio físico puede elevar la percepción positiva del atractivo de uno mismo, y en consecuencia, hacer que te valores más.

4. Mejora tus relaciones sociales
A medida que la percepción de ti mismo y tu salud emocional mejoran, tus relaciones sociales también pueden mejorar. Debido a tu aumento de autoconfianza tendrás más posibilidades de llegar a los demás, y si participas en clases dirigidas o realizas deporte en grupo, es de esperar que conozcas gente nueva.

5. Alivia la ansiedad
Los neurotransmisores liberados durante y después de practicar ejercicio pueden ayudar a la gente que sufre ansiedad a calmarse. Un paseo en bicicleta o algún ejercicio aeróbico de media o alta intensidad, pueden reducir los síntomas que la ansiedad produce. El deporte y el ejercicio, por tanto, no solo sirven para quemar grasa o ganar músculo.

6. Previene el deterioro cognitivo
A medida que nos hacemos mayores se incrementa el riesgo de sufrir enfermedades degenerativas como el Alzheimer, especialmente a partir de los 45 años. Realizando actividad física principalmente entre los 25 y los 45 años se consigue aumentar las sustancias químicas del cerebro que previenen la degeneración de las neuronas del hipocampo. Además, practicar ejercicio físico de forma regular y adaptando la exigencia para mayores, está asociado con un menor riesgo de mortalidad. Principalmente, como consecuencia de un efecto protector cardiovascular, la actividad física disminuye el riesgo de sufrir un infarto cerebral y mejora la función cognitiva reduciendo el riesgo de padecer demencia y Alzheimer.

7. Mejora tu memoria
Practicar ejercicio regularmente mejora tu memoria y la habilidad de aprender cosas nuevas, pues incrementa la producción de células del hipocampo que son responsables de la memoria y el aprendizaje. La investigación en este campo relaciona positivamente el desarrollo cerebral de los niños con la condición física de los mismos. Esto no solamente sucede en el caso de los menores, los mayores también pueden mejorar su memoria entrenando. Un estudio de Winter y Breitenstein (2007), demostró que realizar sprints mejora la adquisición y retención del vocabulario en los adultos.

8. Aumenta tu capacidad cerebral
Al hacer ejercicio tu cerebro produce más neuronas y más conexiones entre ellas, fenómeno que se conoce como neurogénesis. Por lo tanto, tu cerebro ganará forma y aumentará su capacidad de aprendizaje. En una investigación de Vaynman, Ying y Gomez-Pinilla, se demostró que un entrenamiento intenso aumenta los niveles de una proteína conocida como BDNF (Brain Derived Neurotrophic Factor) que se encuentra en el cerebro, y que se cree que influye positivamente en la toma de decisiones, en el pensamiento y el aprendizaje. Para profundizar en este tema, te recomendamos que leas el artículo "5 trucos para mejorar tu inteligencia", del psicólogo Bertrand Regader.

9. Te ayuda a ser más productivo
Una investigación de Schwarz y Hasson (2011) concluyó que los trabajadores que practican ejercicio o deporte regularmente son más productivos y tienen más energía que sus compañeros sedentarios. Además, si acudimos a practicar deporte al mediodía, en la pausa de la comida, o antes de ir a trabajar, la actividad nos ayudará a mantenernos más activos a lo largo de la jornada, evitando momentos de bajón o de falta de atención en el trabajo.

10. Ayuda a controlar la adicción
El cerebro libera dopamina (el neurotransmisor de la recompensa) en respuesta a un estímulo placentero como el sexo, las drogas o los alimentos. Desafortunadamente, hay gente que se vuelve adicta y dependiente a las sustancias que producen su liberación en grandes cantidades. La práctica de ejercicio puede ayudar en la recuperación del adicto, pues las sesiones cortas de ejercicio tienen un efecto positivo en los adictos al alcohol o las drogas al postergar el “carving” (al menos a corto plazo). El abuso de alcohol, además, impide la normalidad en la vida del adicto. Una consecuencia negativa del consumo excesivo de esta sustancia es que interrumpe los ritmos circadianos, y como resultado, los alcohólicos tienen dificultades para dormir o permanecer dormidos si no consumen alcohol. Practicar ejercicio puede ayudar a reiniciar el reloj biológico y ayuda a conciliar el sueño.

Concluyendo

En resumen, el ejercicio físico es natural, es fácil, te ayuda a mejorar la calidad de vida, aumenta tu autoestima, previene enfermedades y mejora tu aprendizaje. Después de leer esto, ¿aún vas a querer renunciar a estos beneficios?

Fuente: www.psicologiaymente.net

martes, 25 de agosto de 2015

Ejercicio para combatir el insomnio

El objetivo de este ejercicio es controlar y dirigir el dialogo interno mediante el lenguaje para mandar mensajes que produzcan sueño y descanso, y no lo contrario. Cambiar la programación.
Con este ejercicio nos daremos cuenta de lo que nos decimos antes de dormir. Es importante enviar a nuestra mente mensajes positivos que nos ayuden a dormir y que no generen preocupaciones. Aquí
aprenderás a elaborar nuevos mensajes para INDUCIRTE al sueño y empezar a eliminar los negativos que te boicotean. Con niños es importante darles algún mensaje que los ayude a dormir más tranquilamente, sobre todo a los nerviosos o hiperactivos.

Realiza estas reflexiones antes de iniciar el ejercicio, utiliza papel y lápiz:

1. Haz un par de respiraciones profundas y revisa el tipo de pensamientos que aparecen en tu mente. Algunos ejemplos pueden ser: “me voy a tardar en dormir”, “siempre doy mil vueltas y luego me duermo”, “no me puedo relajar, no me acomodo”, “tengo muchas cosas en la mente”, “mañana me
voy a despertar muy cansado”, “quisiera dormirme rápido, pero no puedo”.
2. Elimina este tipo de frases o pensamientos de tu mente desde este momento. Son los que llevan a una mayor actividad negativa a tu mente. Sólo estás pronosticando la falta de sueño. Ahora, cada vez que aparezca un pensamiento similar en contra del sueño, di “cancelar” y corrige tu diálogo interno. 

3. Es importantísimo que aprendas a escuchar lo que dices. Que aprendas a reconocer lo que no te sirve, a “cancelar” ese pensamiento y elaborar el que sí te es útil. Por ejemplo: “cada vez duermo mejor”, “esta noche duermo como bebé”, “me relajo y caigo en un sueño profundo”, “amanezco
lleno de energía”, “la respiración me ayuda a relajarme y a dormir”, “aprendo a relajarme y dormir pronto”, “dormir es delicioso y mi cama es muy cómoda”, “mi sistema nervioso se relaja y se recupera”.
4. Ahora elabora algunas frases tuyas. ¿Qué te gustaría sentir antes de dormir? Es importante que las elabores en tiempo presente simple, en positivo y afirmativamente. Con dos o tres frases será suficiente.

Inicia el ejercicio en este punto,  es muy fácil:
1. Acuéstate, respira profundamente dos veces y piensa en una de tus frases. Repítela mentalmente y dile a tu mente que eso es lo que quieres de ahora en adelante. Repite tu frase nuevamente. Si aparece una negativa, “cancela” ese pensamiento y regresa a la frase que elaboraste.
2. Si te acuerdas, añade las otras dos frases que escribiste y repítelas.
3. Visualiza una de tus frases. Trata de percibir las sensaciones que conlleva la frase. Crea una imagen con la frase. Si lo logras, ¿cómo te sentirás por la mañana? Vive tu frase y repítela más veces.
4. Cada vez que la repitas, hazlo más lentamente, todavía. Métete en la experiencia de dormir y descansar. Déjate llevar.

Consejo: puedes cambiar tus frases cuando quieras. Alguna debe actuar con rapidez en tu mente. Los días siguientes ya no tienes que escribir nuevas frases, usa las mismas y así crearás una programación.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Resolución de Conflictos con Adolescentes


Los seres humanos estamos inmersos en un proceso natural de continuo desarrollo en el que surgen cambios. Durante la adolescencia los cambios se hacen más evidentes u observables en el sistema familiar, el cual tiene que adaptarse a la nueva situación y afrontar los conflictos que puedan surgir en el proceso de crecimiento y transformación del grupo.

• Los conflictos familiares tienden a aumentar durante la adolescencia temprana. No obstante,  
 suelen durar poco tiempo y no son intensos ni graves en la mayoría de las familias. La frecuencia de los conflictos parece disminuir a medida que transcurren los años de la adolescencia.
• En general, los conflictos son una oportunidad para mejorar y fortalecer las relaciones familiares; nos permiten conocer mejor las ideas, los deseos y las necesidades de cada persona de nuestra familia, así como compartir los propios con ellos y ellas .
• Cuando surge un conflicto familiar puede que las ideas, deseos o necesidades de algún miembro del sistema no estén siendo considerados por los demás. La resolución adecuada de los conflictos favorece el crecimiento de la familia.
• El autoritarismo consiste en la imposición de una solución al conflicto y no es una estrategia adecuada para el desarrollo del o la adolescente ni para el resto de la familia.
• La permisividad consiste en acceder a los deseos de la o el adolescente, una estrategia que no es adecuada si se convierte en la única forma de resolver los conflictos.
• Evitar los conflictos, temer afrontarlos a través del diálogo, tampoco es la mejor estrategia para resolverlos.
• La negociación es la mejor estrategia para resolver conflictos. Se trata de buscar soluciones que satisfagan a todas las personas implicadas, manteniendo una actitud de escucha activa que permita que el puente de la comunicación permanezca abierto. Nadie nace sabiendo negociar pero tenemos la posibilidad de desarrollar esta habilidad. Para ello debemos estar atentos a nuestro lenguaje verbal y no verbal.

Fases en la resolución de conflictos:


Fase 1: Establecimiento de reglas básicas para la comunicación. Se trata de explicitar las normas básicas que van a guiar el proceso de negociación. Por ejemplo, es importante hablar con respeto y no criticar o juzgar al interlocutor. La actitud de escucha es la mejor forma de afrontar una negociación, ya que sólo así podremos entender cuáles son las ideas, deseos y necesidades de la otra persona. Es recomendable que los progenitores muestren, de forma explícita, sus deseos de dialogar y buscar soluciones justas para todas las personas implicadas en el conflicto.

Fase 2: Conocimiento y comprensión de los distintos puntos de vista. Consiste en la definición clara y operativa del conflicto por parte de cada una de las personas implicadas. Es muy importante que cada persona intente concretar en qué consiste el problema y cómo se siente en esa situación. Además, hay que procurar ser breve, no acusar o juzgar a ninguno de los implicados/as ni hacer referencias a sus características internas o de personalidad. Lo mejor es tratar un problema muy concreto más que problemas muy generales. También suele ser recomendable que sean los progenitores los que inicien esta segunda fase.

Fase 3: Definición de posibles soluciones. Se trata de definir soluciones concretas que puedan resolver el conflicto. Es importante que se aporten alternativas que generen beneficios para todas las personas implicadas y no sólo para la persona que aporta la solución. De esa manera, la toma de decisiones final será mucho más fácil.

Fase 4: Elección negociada de posibles soluciones. Es muy recomendable comenzar siendo sensible a las soluciones expuestas por el o la adolescente y elogiar, de forma explícita, los aspectos positivos de las mismas (porejemplo, «lo que más me gusta de tu propuesta es que ...»). Acto seguido, podemos aportar correcciones a las propuestas (en el caso anterior, «creo que sepodría mejorar un poco si ..., ¿qué piensas tú?»). Habrá que dedicar un tiempo suficiente a la negociación y procurar encontrar distintas soluciones para un mismo problema.

 Fase 5: Acuerdo. En esta fase podemos ofrecer a nuestra hija o hijo una de las soluciones negociadas en la fase anterior y preguntarle si está deacuerdo con adoptarla. Siempre podemos reformular algún aspecto concreto pero es importante que esto ocurra antes de llegar al acuerdo final. Es recomendable definir durante cuánto tiempo vamos a procurar llevar a la práctica el acuerdo. Habrá que concretar, de forma precisa y consensuada, cuáles seránlas consecuencias para los interlocutores/as si rompen el acuerdo. En este sentido, la trasgresión de la norma debe conllevar consecuencias negativas naturalesa su incumplimiento, de manera que procuremos que el o la adolescenteaprenda que incumplir el acuerdo tendrá consecuencias que deberá afrontar. Por ejemplo, una consecuencia negativa natural por no haber usado casco al conducir la moto podría ser que no coja la moto durante una semana. No parecetan natural que la consecuencia sea no ver televisión durante un tiempo.

Fase 6: Evaluación y seguimiento. Es preciso que evaluemos, cadacierto tiempo, el cumplimiento del acuerdo. Este paso es tan importante como cualquiera de los anteriores. Las madres y los padres y el o la adolescente han de realizar un seguimiento de todo el proceso y han de valorarse positivamente los avances obtenidos y corregir los posibles errores. Si no evaluamos cada cierto tiempo, no podremos saber si el acuerdo ha funcionado de forma adecuada. La familia procurará exponer las mejorías observadas concretando conductas positivas que han aparecido tras la negociación, así como exponiendo de quéforma esos cambios han modificado cómo cada persona se siente dentro del grupo. Es muy importante resaltar los aspectos positivos y evitar, en todo momento, emitir juicios de valor que puedan hacer que alguien se sienta mal